Cuaderno de bitácora 15/9

Hemos hecho repetidas menciones al barrio de San Julián y no estaría de más aclarar qué entendemos por “barrio” de San Julián. Para la Hermandad es un concepto más metafísico que material. San Julián es no solo una referencia geográfica, que lo es, sino un espacio en nuestra memoria y nuestros corazones que va más allá de lo puramente físico. Muchos de los que pertenecemos a la Hiniesta ya no habitamos en el barrio o nunca lo hicimos pero, sin embargo, por razones diferentes, nos sentimos atraídos por él. Quizás estos lazos sentimentales y emocionales se refuerzan el Domingo de Ramos, donde asistimos a la toma física de un espacio que nos corresponde.

Nuestros hijos o nuestros nietos se sienten de San Julián, porque desde pequeños han sentido esa llamada instintiva hacia la Hermandad de la Hiniesta o bien, ya de mayores, lo descubrimos por alguna razón. Es un privilegio, en el mundo en el que vivimos, poder sentirse atado a un espacio. Hoy, cuando las ciudades carecen de personalidad y nadie se siente unido a sus raíces, es un lujo saber que nosotros somos San Julián allá donde estemos. San Julián, la Hermandad de la Hiniesta, son nuestra Ítaca vital. Acudamos a ella en los momentos difíciles y en los de felicidad plena. Ni nuestros titulares, ni las gentes de este humilde barrio nos defraudarán nunca. Somos Hermandad, somos barrio.

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close