Cuaderno de bitácora 23/9

El tiempo ha jugado a favor de la importancia de nuestro Santísimo Cristo de la Buena Muerte, dentro y fuera de la hermandad. Gota a gota, ha ido calando tanto en el barrio como fuera de él. Antes era sólo la Hiniesta. Ahora comparte devoción con Ella y hacen un tándem perfecto. Al día de hoy se puede decir que su imagen, con nuestra Magdalena a sus pies, es una de las más icónicas de nuestra Semana Santa. Se ha convertido en todo un símbolo de cómo saber estar en la calle. Ha sido una labor de décadas, de muchas juntas de gobierno que jamás relegaron su devoción a un segundo plano, sino al contrario, la potenciaron, y el tiempo les ha dado la razón.

Entre los cultos más importantes de nuestra Hermandad está la celebración del Vía- Crucis que, poco a poco, se ha convertido en modélico. Se viene celebrando de forma continua desde 1963, lo que lo hace el más antiguo de la ciudad y el primero en el calendario cofrade sevillano. Algo que tarde o temprano terminara reconociéndose. Ha sido siempre un acto muy intimo y emotivo, y muy cercano a su feligresía. Creemos que la fuerza que transmiten su cruz y su figura no debería empañarse con falsas pompas y solemnidades, el silencio que provoca su vuelta por el barrio es su mayor valor. No obstante, es evidente que necesita una nueva parihuela que potencie esta imagen de seriedad y humildad, que facilite una mejor angulación en su visión y una mayor participación de hermanos y devotos que quieran portarlo. Por eso lo contemplamos en nuestro programa, así como un un nuevo paño que, a nuestro entender, debería conservar su sobriedad. Sea como fuere, nuestra intención es que el Vía-Crucis siga calando en favorecer la devoción a nuestro Titular y su importancia en nuestra hermandad.

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close